Toma fuerza la idea de un cierre nocturno por la suba de casos

La suba de casos de covid-19 en el país, pero sobre todo en el AMBA, volvió a encender las luces de alarma en las autoridades. Bajo la máxima de “algo hay que hacer”, suma impulso la idea de aplicar algún tipo de medida restrictiva nuevamente. En especial, se evalúa la opción de hacer un toque de queda nocturno con el título de “toque sanitario”. De todas formas, los funcionarios de Nación, Ciudad y Provincia volverán a juntarse en el transcurso de esta semana y allí evaluarán nuevamente las cifras y avanzarán en decisiones.

El argumento central del cierre nocturno (podría ser de 22 a 6, por ejemplo) es evitar los encuentros sociales intentando generar el menor daño posible en la actividad económica. El rubro gastronómico, sin embargo, volvería a quedar como la principal víctima luego de un año donde fue uno de los que más sufrió la parálisis de la cuarentena.

El próximo 8 de enero vence la decisión respecto al cierre de fronteras que tomó el gobierno nacional. Por eso tomó fuerza la especulación de que al renovar o ampliar lo dispuesto por ese decreto puedan venir más definiciones. El otro límite temporal lo fijó el decreto de prórroga del Dispo (Distanciamiento Social, Preventivo y Obliatorio), que recién vence el 31 de enero. Las autoridades no están dispuestos a esperar hasta ese momento para tomar una decisión si la curva sigue acelerándose.

Ayer volvió a difundirse el informe de casos del Ministerio de Salud. Luego de un cierre del año con tres días consecutivos de casi 12 mil contagios diarios informados, el segundo día del año dio 5.240. Cifra más baja pero esperable por tratarse de un fin de semana. El récord en el pico de la primera ola fue de poco más de 18 mil casos.

 En la Ciudad de Buenos Aires, en tanto, después del sorpresivo 1.405 que se confirmó el 31 de diciembre se pasó a 550 el 1 de enero (según el reporte porte

ño) y a 495 ayer (según Nación).

El nuevo escenario, que la mayoría de las autoridades y especialistas esperaban recién para después del verano, estará marcado por una campaña de vacunación que ya arrancó, pero ahora quedará bajo un signo de interrogación a la espera de nuevas dosis.

En paralelo, especialistas insisten en la necesidad de que se refuercen los operativos de testeo, porque la cifra en Argentina, y sobre todo en el Conurbano, sigue baja.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*