SANTA ROSA-ARTE Y CULTURA Diana Claudia Bustos.

Diana Claudia Bustos.

Seguimos esta semana por los senderos del arte literario con Diana Claudia Bustos, docente, escritora y narradora oral, oriunda de Santa Rosa quien nos sorprende con sus novelas, cuentos, narraciones orales y una numerosa producción con la que ha obtenido importantes premiaciones a lo largo de todo el país.

Más que resaltar los premios obtenidos es ella misma quien me impulsa a hablar de su obra cuando publica en la contratapa de su libro “El tesoro de las lágrimas” el siguiente texto a modo de resumen y creo que vale para todos sus libros:_…..nací en Santa Rosa, La Pampa donde la llanura y los girasoles me enseñaron a soñar. A los siete años sabía que deseaba ser escritora y nunca abandoné mi sueño, fue mi balsa y en cada recorrido por el que me ha llevado la vida he ido inventando historias gracias a las personas maravillosas que me han rodeado y que me han inspirado cuentos, poesías y novelas. Obtuve premios en distintos certámenes literarios y publiqué en libros, diarios, revistas y todo ha sido gratificante_. Y continúa, ya al final de su resumen:_….deseo compartir con todos los que se atreven a encontrarse y a desencontrarse para mirarse y descubrirse a cada paso porque no todo es lo que parece ser_.

Tal vez me detuve en estos fragmentos porque encontré alguna coincidencia entre mi obra poética y los distintos géneros que ella cultiva: “no todo es lo que parece ser”. Y en esta expresión convinimos en que no hay que buscar la vida del autor en los textos únicamente, si bien juegan los sentimientos, sentidos, intuición, sueños, el entorno y las circunstancias de quien escribe. Aquí volvemos a la primera nota de esta columna donde expreso que también: “es una forma de manifestación de la cultura que nace, se desarrolla, es parte constitutiva y llega a ser elemento representativo por excelencia de un contexto social”. Algo que impacta en la sensibilidad del poeta o escritor y lo siente como propio con toda la carga emocional que conlleva y se deja llevar y lo escribe.

Volviendo a Diana Claudia Bustos, en otra de sus novelas escribe: «Me gusta inventar la noche y soltar estrellas desde mis ojos para que se escapen y brillen en plena oscuridad. Me gusta despeinarme con el viento y reír hasta quedarme sin aire como si estuviera loca. Me gusta caminar la calle como un fantasma que teje los pasos furtivos con el aroma y los secretos de los que se sueltan a soñar su noche…» Fragmento del cuento «La señora el carro», del libro “Mis queridos vecinos”.

Un fino hilo separa a esta novela de la creación poética. O sea, en mi opinión se combinan los distintos géneros que cultiva y atrae la atención del lector con esa amalgama, además del argumento o esencia de la obra.

En otra de sus novelas, “La Maga Azul” pone en boca de su personaje un fragmento, favorito de los lectores según lo manifestado personalmente y en varias oportunidades en que pudo compartir a su maga: “Voy hacia las luces, hacia el corazón de la noche, quiero llegar a su centro y conocer sus secretos”. Aquí Diana nos muestra desde la ficción una constante búsqueda de sí misma. explorando otros mundos convirtiéndose en maga y buscando crear una legión de magas que se atrevan a indagar en sus propios yo y se expresen desde ese interior que, como dijo en otra novela, no es lo que parece ser.

En “Quién mató a la cocinera?” la docente y escritora, profesora Stella Maris Gamba, prologuista del libro dice:_ Esta novela nos lleva por caminos laberínticos los que vamos recorriendo para descubrir en los atajos nuevos personajes que nos invitan a conocer sus vidas y al ir desovillándolas comprendemos por qué combinan deseos con alucinaciones_ y continúa más adelante, _el espacio donde se realizan los hechos, es un espacio sacralizado, ocupado por lo sobrenatural e imaginario, lo cual permite la coexistencia témporo-espacial de hechos, distanciados desde el punto de vista de la historia y la geografía_ . Desde el prólogo nos da la pauta de que la autora maneja el tiempo, juega con él y el espacio, con la realidad y la fantasía, la inquietud y sospecha logrando una obra que sin ser policial despierta la imaginación del lector para resolver el caso porque la novela tiene final abierto.

Me detuve solamente en estas cuatro obras de la autora, pero como ya destaqué su producción literaria es numerosa y meritoria, una cuestión de espacio limita otras referencias.

Diana Claudia Bustos es además instructora de Tai-Chi y Profesora de yoga. En su centro yóguico-literario “La Maga Azul”, todos sus saberes se conjugan en pos de la imaginación, la creatividad y en sacar a la luz todos los dones que uno posee.