Otra sanjuanina víctima de “sextorsión”: le hackearon Instagram para ofrecer contenido sexual

Luego de que en los últimos días se conociera un caso de una sanjuanina a la que le habían hackeado la cuenta de Instagram para ofrecer contenido erótico y estafar a sus seguidores, apareció un nuevo caso. En esta ocasión se trata de Ángela Balmaceda, una joven de 23 años que decidió hablar luego de conocer el caso de Yaz Funes.

Ángela Balmaceda es la sanjuanina de 23 años que fue víctima de estafadores cibernéticos.

Ángela es oriunda del departamento Jáchal y su caso ocurrió antes del de la pocitana Funes, el 29 de julio. Según contó a Diario Huarpe, “fue muy traumático. La pasé muy mal. Recibí muchísimo acoso cibernético por gente de otro lado y de acá. Destrozaron mi imagen de una forma impresionante”.

La situación fue la misma que a la otra chica: a través de una propuesta de canje por una página que supuestamente vendía pijamas le roban la cuenta de Instagram y en unas horas los ciberdelincuentes estafaron a varios contactos a quienes les ofrecían contenido sexual a cambio de transferencias de dinero.

“Siento una culpa muy grande. Yo sé que no tendría que tenerla, pero es una culpa que siento porque la gente sale y juzga y más porque hubo muchas personas estafadas”, expresó Balmaceda, quien luego indicó: “Me pasó lo mismo que a esa chica. Me escribió la misma página que a ella, la de los pijamas (_fabuspring) y me pidió lo mismo. Una cae porque es una página que vende pijamas, pantuflas. No me pareció nada malo”.

Así las cosas, los delincuentes se apoderaron de su cuenta y empezaron a ofrecer fotos y videos sexuales en el feed y en historias a sus contactos: “En mi cuenta de Instagram tengo más de 11 mil personas. Cuando recuperé la cuenta pude ver la magnitud del problema. Mis publicaciones llegaron a más de 6.000 visualizaciones. Lo primero que hice fue ver los mensajes”.

“No tengo idea de cuánto dinero exacto robaron. Pero calculo que entre $30.000 y $40.000 en un par de horas. Pedían una vez y decían que no les llegaba. Después pedían repetir la transferencia y la gente lo hacía. Mucha gente envió dinero, de acá, de San Juan y de otro lado también”, añadió.

En ese sentido, explicó que vio “que se viralizó muy rápido y donde yo vivo me conoce mucha gente. Fue muy rápido como se viralizó la historia. Tenía más de 6 mil vistos en 4 horas. Se compartió muy rápido y también más que nada porque trabajo en la caja de un local de comidas y la gente es muy mala. Te juzgan sin saber y sin pensar en las consecuencias”.

Ángela reveló que este acoso cibernético la afectó mucho para trabajar y continuar con su rutina normal. Por esta situación y luego de realizar la denuncia, desde la Comisaría 21ra de Jáchal abrieron una investigación y, aparentemente, los estafadores compartían un CBU radicado en Entre Ríos.

Según contó Balmaceda, pudo contactarse con Yaz Funes, la otra víctima de esta situación: “Yo pude contactarme con la chica y ella me contó todo lo que había pasado. La diferencia es que a mí me sacaron fotos más provocativas”, sostuvo, y luego admitió: “Los comentarios y la exposición fue impresionante. La pasé mal y la sigo pasando mal. Una que va a desconfiar de una página que supuestamente vende pijamas”.

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