Habló la jubilada que fue abusada en un robo en La Plata: «No me lo merezco»

El sábado pasado, una mujer jubilada de 85 años fue abusada sexualmente en su domicilio en el barrio Las Quintas de la ciudad de La Plata. Los atacantes entraron mientras la mujer dormía y le robaron un teléfono celular y un televisor tras la agresión. En diálogo con el canal Crónica dijo: «Yo no tengo miedo para nada. Dios le va a dar lo que merece». Hay un detenido.

El hecho ocurrió en su vivienda de la calle 138, entre 531 y 532 en La Plata, y se cree que el delincuente estaba preparado para la situación ya que encontraron restos del sobre de un preservativo en la escena.

«El señor vino con eso (un profiláctico), es por que ya vino con la idea, porque sino no hubiera cargado esa cosa», afirmó la señora, y describió al abusador como un «joven de unos 30 años», aunque no pudo identificarlo porque estaba encapuchado.

Un calvario de media hora

«Yo estoy bien, dentro de lo que ha pasado intento estar bien», dijo la mujer, y relató que el calvario duró media hora, y el agresor la ató de brazos y manos con precintos. Dentro de la vivienda había muy poca luz y, según relató la víctima, le taparon la boca antes de abusar sexualmente de ella. «Me robó el celular de la mesa de luz y con eso alumbraba mientras robaba».

«No me hago ningún problema, el problema va a ser para esas personas que me han hecho mal», dijo, y se lamentó por la realidad de la situación vivida. «Tengo una vida estable y la voy a seguir teniendo».

La señora debió esperar dos horas para realizarse un chequeo en el Hospital Gutiérrez. «La ginecóloga sugirió que haga una interconsulta con un infectólogo», relató su hijo y se quejó de las prestaciones públicas. «Estuve durmiendo en el hospital y yo tengo una paz tremenda en mi casa. Estoy con un andador y un bastón, pero ellos se arreglarán», agregó la jubilada y concluyó: «No me lo merezco».

La investigación

Su hijo, Norberto, afirmó que la policía investiga dos causas conjuntas: una por el abuso y otra por el robo, aunque todo apunta que el robo pasó a segundo plano. «Se cree que el objetivo principal fue el ataque sexual y el robo fue un acto secundario», dijo y describió a los ladrones como «gente sin códigos».

«No se les puede ni llamar chorros», afirmó y relató que su madre ya había sido víctima de un robo el año pasado. «Estos venían a molestarla y de paso se robaron lo que había». Sospechan que el agresor podría ser alguien conocido ya que desactivó la alarma y estaba encapuchado.

Sobre la seguridad de su madre, Norberto contó que el ladrón desconectó la alarma que tenían configurada en el barrio y aseguró que tomaran nuevas medidas para garantizar su seguridad: «Vamos a elevar la reja a dos metros y ya compramos un kit de cámara».

«Estamos todos conmocionados. Esto es una pesadilla», concluyó.