Encuesta de imagen: a Mauricio Macri le va mejor en la economía que en la política

Pese a la suba de la inflación de septiembre, uno de los dos picos más altos desde que Mauricio Macri asumió el poder en la Casa Rosada, la imagen del presidente mostró en la última semana mayor deterioro en la parte política que en la económica. Así lo muestra la encuesta que hace en exclusiva Management & Fit para Clarín. Los datos que marcan este contraste son de la última semana, y se comparan con las cifras de la anterior.

El denominado «Indice de Optimismo» es una encuesta nacional que se divide en dos grandes rubros: el «Indice Global de Optimismo Político» y el «Indice Global de Optimismo Económico». Llamativamente, y aunque por poco, este último tuvo una performance positiva.

Lo resume así el licenciado Juan Pablo Hedo, de M&F: «Empeora el diagnóstico sobre la situación política, pero mejoran las expectativas sobre la economía. El ‘Indice de Optimismo Político’ cerró la semana en 25,3 puntos, con una variación negativa de 0,6; y el ‘Indice de Optimismo Económico’ lo hizo en 27,5, con una suba de 0.8″.

Encuesta de Management & Fit, exclusiva para Clarín.

«En materia económica -sigue Hedo-, se destaca la suba en las expectativas económicas, que aumentaron 1,5 punto hasta los 29,7. El índice que mide la confianza económica se mantuvo invariable en los 25.4 puntos».

Respecto a la política, señala el licenciado, «el sub-índice de expectativas políticas, por su parte, cayó 0,9 punto impulsado principalmente por una caída en la percepción a futuro del liderazgo presidencial, que llegó hasta los 3,3 puntos. El índice de clima político se mantuvo en 25.7 puntos con una variación no significativa de 0.2 punto».

En una mirada general, de las 17 variables que mide Management & Fit (7 económicas y 10 políticas), de la actualidad y sobre expectativas, 6 subieron la última semana, 6 bajaron y 5 se mantuvieron igual.Encuesta de Management & Fit, exclusiva para Clarín.

En la Casa Rosada reconocen la caída en la imagen presidencial y, lo que más preocupa, en las expectativas. Ocurre que Cambiemos llegó al poder, en buena parte, por la esperanza que había generado. La baja en los números empezó a hacerse notoria desde fines del año pasado, cuando se votó la controvertida reforma previsional.

Luego, se sucedieron las malas noticias económicas, con la fuerte devaluación y la inflación otra vez en cifras récord. Por eso, el Gobierno se ilusiona con lograr correr de eje el debate de la campaña presidencial, pese a que muchos sondeos marcan que los temas del bolsillo (tarifas, dólar) volvieron a la cima del ranking de preocupaciones. En el oficialismo creen que las causas por corrupción, que sigue acorralando a dirigentes del kirchnerismo, con Cristina a la cabeza, operarán como un contrapeso a la hora de votar.