El misterio de Gala Cancinos, la chica que salió de su casa y no volvió más

Gala Cancinos (14) volvió del colegio al mediodía. Almorzó con su papá, Javier, y su hermano, cuatro años mayor. A las tres de la tarde tenía la clase de Educación Física, a seis cuadras. Se puso la ropa deportiva, y cuando estaba por irse, Javier le ofreció a llevarla en su auto.

«Te acerco porque es tarde«, dijo él. «No, está bien, me voy caminando«, respondió ella.

La adolescente salió de su hogar, llegó a la esquina y saludó con la mano. Sería la última imagen de Constanza Gala Cancinos que iba a ver su padre desde aquel 16 de mayo de 2017.

Ya pasaron dos años y dos meses de misterio, aunque ahora la causa se reactivó. En febrero se hicieron cargo de la investigación los fiscales penales Ramiro Ramos Ossorio y Santiago López Soto. La Justicia ordenó rastrillajes en la zona donde estuvo la chica por última vez, con resultados negativos. Lo que está claro es que al instituto nunca llegó.

Las imágenes de las cámaras de seguridad la registraron entrando al Parque del Bicentenario, un pulmón verde y de grandes dimensiones que es cerrado. Allí estuvo 12 minutos y salió. Ya no tenía puesto el equipo de gimnasia, sino pantalones de jeans, buzo negro y una de sus típicas gorras. Llevaba también su mochila violeta, sin el celular ni la tarjeta de transporte público.

La Justicia maneja dos hipótesis sobre este enigma: una fuga de hogar (a otra provincia) o un suicidio. Sin embargo, la última opción se ha ido diluyendo luego de los rastrillajes. La buscaron en inmediaciones del río Wierna, en Vaqueros, en los terrenos de Lesser (contiguos a la ruta 28) y en el parque donde la vio una de sus tías, sin saber que sería la última vez. También hubo un allanamiento en su casa, en busca de pistas sobre un probable homicidio, lo cual quedó descartado.

Según contaron a los medio fuentes del caso, hay un detalle que la familia elude, pero a que nivel judicial cuenta para explicar, en parte, las razones de un enigmático caso: Gala tenía numerosos perfiles en las redes sociales (más de 10), donde escribía frases sobre su identidad («se sentía un varón», señalaron) y las diferencias con su familia por esta cuestión.

«Hubo un posteo previo a su desaparición, en una de sus cuentas de Facebook, en la que expuso su problemática. Parecía la despedida típica de un suicida«, resumió una fuente consultada por este diario.

Mónica Ovando (54), la mamá de Gala, es profesora de educación especial y está jubilada. Por momentos habla en pasado de su hija: «Era súper alegre, muy afectuosa, medio introvertida», describe. Sin embargo, cree que está viva. «No puedo imaginármela de otra manera«, aclara en comunicación telefónica.

Ella y su marido, Javier (53), empleado público, fueron recibidos este año por el procurador general de la provincia, Abel Cornejo. Hay una recompensa vigente de 1.500.000 pesos, a nivel nacional, para quien aporte datos de Gala.

La mujer duda cuando se le pregunta qué pudo haber sucedido. «Algo pasó y se fue todo de las manos«, desliza. Respecto de las versiones sobre una discusión familiar por la identidad de género de Gala, señala que «no hubo un conflicto».

«Lo raro es que no haya establecido un contacto con sus afectos. Ni con nosotros, ni con los amigos, no hubo señales», cuenta Ovando. «Quizás fue una conducta para llamar la atención. Por algo se llevó un cambio de ropa», añade.

Javier, su papá, le habló directamente a Gala, ante las cámaras de Telefé, cuando hace dos meses se cumplió el segundo aniversario de su desaparición: «Te espero y quiero tenerte«. El 17 de septiembre es su cumpleaños, el número 17.

Mónica, su mamá, acotó, con los ojos llorosos: «Te amo, siempre supiste que el embarazo tuyo fue especial, y siempre te lo dije, te dije que te amé desde siempre… mamá tiene los brazos abiertos, mucha esperanza en este encuentro, te espera y te busca».

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