El intendente de Anguil no pagó ni quiere pagar los 10.000 pesos

Se trata de la suma fija que otorgó el Gobierno Provincial a todos los empleados estatales. Fue depositada el pasado lunes y lo hicieron todas las comunas pampeanas.

Héctor Delaye, el intendente radical de Juntos por el Cambio en Anguil, fue el único jefe comunal que no pagó ni quiere pagar la suma de 10.000 pesos que el Gobierno provincial abonó a los empleados estatales como adelanto del mes de julio para paliar los efectos de la inflación.

La decisión del intendente llamó la atención no solo de las y los empleados municipales de la localidad, sino también de muchos de sus pares. Sobre todo cuando había una ayuda directa de la gestión del gobernador Sergio Ziliotto, para aportar ese monto como anticipo de coparticipación y descontarlo -más adelante- en tres cuotas.

«La cifra que tiene que pagar apenas supera los 500.000 pesos», dijo una fuente consultada por El Diario sobre el desembolso que Delaye no quiere destinar al total de sus trabajadoras y trabajadores.

Delaye estuvo en el centro de todos los cuestionamientos en plena pandemia, cuando trascendió que pagó con dinero de la comuna varias facturas de gas del local de la UCR. Ante el descubrimiento de la maniobra, el Ejecutivo comunal intentó salvar la situación con «la devolución de 2 de las cuatro» facturas pagadas con fondos públicos.

Tal como informó El Diario, al menos 20 comunas solicitaron ayuda a la Provincia para pagar la suma fija de los 10.000 pesos. Otras enfrentaron esa ayuda a los empleados con fondos propios.

En total, se anticiparon $57.140.000, en concepto de fondos coparticipables que los municipios deberán devolver en 90 días.

La suma de $10.000 fue acreditada para los y las estatales el pasado lunes, el noveno día hábil, tal como lo anuncio el gobierno provincial cuando hizo el anuncio de la decisión tomada «en virtud de la situación provocada por el proceso inflacionario que afecta al país».

La medida incluye a trabajadoras y trabajadores activos, como así también a jubilados y jubiladas provinciales. Representa una erogación de $250.000.000 para las arcas provinciales.

«Un respiro»

Los gremios de la Intersindical destacaron que el anuncio del gobierno provincial acerca de que no descontará los 10.000 pesos de la suma otorgada este mes se adoptó a partir del reclamo realizado por la mesa, basado en los índices inflacionarios publicados en mayo. También UTELPa, el principal gremio docente, celebró la decisión política del Gobierno «a fin de compensar» la pérdida del salario y el poder adquisitivo ante la inflación.

«Es un logro de la docencia organizada», destacó el gremio docente a través de sus redes sociales, la semana después de un paro contundente y movilización en Santa Rosa.

De todos modos, en el reclamo sobre los 10 mil pesos había coincidido con el sector docente también la Intersindical, que nuclea al resto de los gremios estatales.

«Cuando fuimos a la paritaria planteamos como primer punto este pedido, entendíamos la decisión política del gobernador, pero la crisis que estábamos pasando los trabajadores, solicitábamos que esto no se descuente ni para los activos ni para los trabajadores de salud que están en cualquier relación de dependencia, ni para los estatales de otras leyes. Ayer nos encontramos con esta noticia, por supuesto que era parte de nuestro pedido», señaló la secretaria general de ATE, Roxana Rechimont.

La sindicalista recordó que la paritaria de esta semana se postergó y la semana próxima volverán a reunirse, con el reclamo pendiente de que el gobierno provincial mejore la oferta de pasar un 10% del suplemento no bonificable al básico.

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