El dólar siguió tranquilo, pero le transmite tensión a un mercado caracterizado por su fragilidad

Los depósitos de los privados siguen saliendo de los bancos. El jueves pasado perdieron alrededor de USD 800 millones y están en USD 24.161 millones, el nivel más bajo de los últimos dos años.

En noviembre de 2017, cuando el Gobierno todavía estaba exultante por el buen resultado de las elecciones de medio término, los depósitos en dólares tenían niveles similares hasta los actuales. Hasta antes de la PASO crecieron a niveles récord cercanos a USD 34.500 millones.

Esto explica la caída de las reservas del lunes de USD 300 millones. Si bien parte, fue para pagar deuda externa, el pase de plazos fijos y cajas de ahorro al colchón, sigue diariamente. Por eso, las reservas quedaron en USD 50.642 millones y hay ansias en el gobierno para que entren los dólares de los exportadores, que se estiman en 10 mil millones y los 5.400 millones del FMI.

La caída de las reservas se explica por pagos a organismos internacionales y por una leve caída del oro y del euro, además de una leve baja de los depósitos en dólares que no llegó a los USD 200 millones.

De hecho, en bancos y casas de cambio subió 13 centavos a $58,15. En la plaza mayorista con algo más de movimiento -se operaron USD 532 millones. La divisa aumentó 13 centavos a $56,03.

Donde también hay retrocesos, es en los plazos fijos en pesos. El jueves pasado bajaron $18 mil millones, una cifra que no parece importante porque la magnitud de lo que hay colocado por los ahorristas e inversores institucionales los minimiza.

Por otra parte, las licitaciones de Letras de Liquidez (Leliq) sumaron $245.699 millones que cubrieron casi todos los vencimientos. Solo liberaron $1.600 millones. La tasa que se pagó fue 0,07 puntos más elevada que el día anterior al llegar a 85,89% anual.

Los mercados de más euforia cortaron su rally. Los bonos que habían comenzado un día auspicioso con subas de dos dígitos, recortaron la ganancia porque la mejora en las encuestas del candidato del Frente para Todos, desalentaron a los inversores. Los bonos están en un límite de indiferencia a la espera de las elecciones. Esto, es si gana Mauricio

Macri, suben y baja el riesgo país porque creen que le costará menos la refinanciación. En cambio, la fórmula Fernández–Fernández, parece tener como destino inevitable la restructuración de la deuda. En este nivel de equilibro esperan los bonos apostando hay restructuración con una quita de 40%.

De esta manera, el Bonar 2024 que había llegado a subir más de 10% cerró con un alza de 4,36%. Es el título de referencia de la deuda y el que define el riesgo país. Su rendimiento ahora es de 43,63%. Una restructuración de la deuda como está prevista, haría ganar a sus tenedores poco menos de 50%. Su tasa de retorno ahora es de 43,63%. El Bonar 2020, que también tuvo un prometedor inicio terminó la rueda con una leve suba de 0,03% y rinde 115%.

La baja de los precios de los bonos del Tesoro, no pudo contribuir a que mejore el riesgo país que pasó de una baja a 1966 puntos básicos, perforando el piso de 2.000 puntos por primera vez desde las PASO, a aumentar a 2.056 unidades, 25 puntos por encima del cierre del viernes pasado.

En la Bolsa, después de tres ruedas de fuertes ganancias por casi 20%, llegó la salida de los que no quisieron prolongar su exposición al riesgo.

El S&P; Merval perdió 1,75% -en su peor momento estuvo 3% abajo- con negocios por $ 625 millones que le quitan sustentabilidad a la baja porque se produjo con escasos negocios. Se fueron los más conservadores.

Sin embargo, hubo apostadores a papeles muy atrasados. Transportadora Gas del Norte aumentó 4,16% y Ternium 3,49%. Pero fue un grupo reducido las que terminaron en territorio positivo. La mayoría cerró en baja. YPF (-5,33%) fue lo peor de la rueda.

Fuente: Rava

En el exterior, los ADR’s argentinos -certificados de tenencias de acciones que cotizan en Wall Street- también padecieron la toma de ganancias. Lo mejor fue Irsa Propiedades Comerciales con una suba de 9,62% y Tenaris con 3,03%. Entre las bajas, MercadoLibre fue la más golpeada y perdió 4,46%, seguida por YPF con 3,78% y por Loma Negra con 2,77%.

El mercado financiero parece estar en una nube con pocos sobresaltos en el dólar, pero sentado sobre el polvorín del precio de los títulos de la deuda con el consiguiente riesgo país y la inestabilidad de la Bolsa.

Pero al Gobierno solo le interesa el dólar. El problema es que este sistema de controles no le garantiza la paz cambiaria.

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