«Creo que mi vida puede mejorar después de esto», dijo el turista sueco baleado

La vida del sueco Christoffer Persson cambió para siempre con su visita como turista a la Argentina. Es que fue asaltado cuando se encontraba con su pareja en Tacuarí al 400, el ladrón le disparó en la rodilla derecha y la particularidad de la herida no les dejó a los médicos del Hospital Argerich otro recurso que la amputación, ya que el cuadro ponía en peligro la vida del turista europeo.

Persson, de 37 años, estuvo este miércoles en TN Central, el noticiero deTodo Noticias, y allí explicó que «no estoy deprimido, hasta creo que mi vida puede mejorar después de esto». Ratificando el mensaje positivo que se había conocido mientras estaba internado en el Argerich, entonces sus palabras eran transmitidas por su novia, María Izzo, el ciudadano sueco volvió a graficar en sus palabras el cariño por nuestro pais, anticipando que volverá de visita el año próximo.

«Tomo esto como un desafío, no es divertido por supuesto lo que me pasó, pero lo tomo como un reto que deberé enfrentar y que pienso superar», dijo Persson en la nota de TN, explicando que el día del robo «ya en el hospital senti una sensación de calma, ya había empezado a sentirla en la ambulancia, una sensación intensa, pero de cierta calma, y luego con el equipo de cirugía pensé que estaba en buenas manos».

«Deberé ponerme de pie nuevamente, voy a regresar, este es un país maravilloso, el que me disparó es un idiota, los hay en todos lados», dijo Persson.

 

«Soy una persona muy feliz, ciertamente muy feliz, y le digo más, creo que mi vida hasta puede llegar a mejorar después de esto… Es que en algunos aspectos he sido un poco perezoso y esto me va a exigir, me va a obligar a  a mejorar», señaló Persson, que en la nota estaba acompañado por su novia, María Izzo.

«Argentina es un país maravilloso, vinimos porque lo que vimos del país nos gustó, y la verdad es que es un país fascinante, cuando regresemos el año que viene vamos a visitar Salta, veremos más del sur,quiero ver los pingüinos», explicó el turista baleado con una sonrisa, y hasta se animó a anticipar que «para ese entonces espero estar sobre mis dos pies, o sobre mi pie y una prótesis que aprenderé a usar…», indicó sonriendo.

Persson y su mujer en una foto de redes. El grave trance vivido no afecta su optimismo.© Proporcionado por Diario Perfil S.A. Persson y su mujer en una foto de redes. El grave trance vivido no afecta su optimismo.

Persson contó que en Suecia se desempeña como «una especie de ingeniero informático», agregando que «voy a tratar de usar ahora cuando regrese las dos bicicletas que compramos, mi vida no se va a detener por esto que pasó, nos pudo pasar en cualquier lado».

«No he pensado en el sujeto que me disparó,es un idiota, así de simple. Acá hay miles de personas increíbles y un idiota, qué vamos a hacer…».

«Me llevo como recuerdo el de lo bueno de la gente de acá, me siento bendecido de la gente que conocí acá», indicó el turista sueco en la nota de Todo Noticias, destacando que «amo la comida argentina, la cerveza… que es maravillosa, la gente, lo que me pasó podía pasa en otro lado».

Y se despidió contando que «cuando vuelva espero hablar mejor el español, porque voy a aprender español,ya que me siento un poco tonto al tener que hablar en inglés… Quisiera poder hablar español para poder agradecer a algunas personas en la manera que quiero hacerlo, porque no es decir gracias si te dan una botella de agua que te salven la vida», agregando que han desarrollado con su novia una relación muy especial tanto con los vecinos que pidieron ayuda a la policía el SAME apenas fue herido, sino también con todo el personal del Hospital Argerich que tuvo que ver con la atención durante los días en que Persson fue sometido nada menos que a cuatro operaciones, en intentos desesperados por salvar su pierna.