Año Nuevo con fuegos artificiales en Sídney desató una gran polémica

El espectáculo de fuegos artificiales para celebrar la llegada del Año Nuevo en el puerto de Sídney se mantendrá a pesar de la fuerte oposición debido a una crisis en Australia por los incendios forestales que azotan a la región hace varios meses.

El Servicio de Bomberos Rurales de Nueva Gales del Sur anunció en un tuit que aprobó los fuegos artificiales de Sídney, que millones de personas ven cada año en todo el mundo y que atraen a miles de turistas a la zona del puerto. También estaba considerando exenciones a la prohibición total de fuegos en otras áreas del estado.

Pero no todos se alegraron con la autorización a los fuegos artificiales de Sídney. El viceprimer ministro de Nueva Gales del Sur, John Barilaro, dijo en un tuit previo en relación a los fuegos artificiales que hay que respetar a los “exhaustos” voluntarios del servicio de bomberos.

Voluntarios del servicio de bomberos han combatido las llamas en varios estados a medida que los incendios forestales arrasan la región debido a una ola de calor y fuertes vientos. La crisis actual también ha reavivado el debate sobre el impacto del cambio climático en el continente más seco del mundo.

La decisión de Sídney se produce cuando miles de turistas en el vecino estado de Victoria se vieron obligados a evacuar un popular destino turístico ubicado a unas 200 millas (cerca de 320 kilómetros) al este de Melbourne. Mientras tanto, las autoridades advirtieron que los fuertes vientos pronosticados pueden provocar más incendios cerca de Adelaida, debido a que las temperaturas superaron los 40 grados Celsius (104 Fahrenheit) en el sur y sudeste de Australia.

En Sídney, las autoridades municipales finalmente rechazaron una petición firmada por 270.000 personas que pedían que se suspendiera su icónico espectáculo y que el dinero se donara a proyectos de ayuda contra los incendios forestales y la sequía, pero las autoridades dijeron que el evento genera 130 millones de dólares australianos (US$91 millones) para la economía local.

Cancelar el evento “tendría poco beneficio práctico para las comunidades afectadas” y “perjudicaría seriamente al comercio en Sídney”, indicó la administración municipal en un comunicado. “También arruinaría los planes para decenas de miles de personas de todo el país y el extranjero que han reservado vuelos, hoteles y restaurantes para la víspera de Año Nuevo”, indicaron las autoridades. Y la mayor parte del presupuesto para el evento, que los solicitantes quieren que se done, ya se gastó.

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