Alberto Fernández: «Presidente, no busque culpables fuera de su propio Gobierno»

Alberto Fernández guardó silencio durante todo el día. Dejó pasar la desmentida del Fondo Monetario Internacional a algunos trascendidos sobre la reunión que mantuvo el candidato a presidente del Frente de Todos con la misión en Buenos Aires. Y esperó hasta esta noche para defenderse de las críticas que Mauricio Macri hizo en una reunión en Casa Rosada en la que lo culparon por la suba del Riesgo País, la caída en la Bolsa y la tensión con el dólar. En un breve contacto con Infobae señaló que «el comunicado de este lunes está en línea con lo que dijimos en el mes de junio, los dos comunicados son casi iguales, lo único que cambió son los 11 millones de votos que nos acompañan». Al ser repreguntado, repitió que «de junio a ahora tiene la misma lógica lo que decimos pero el Gobierno no se dio cuenta que lo que cambió son los votos que nos acompañan«.

Fernández insisitó en que no es quien debe poner en marcha medidas. Y pidió no hablar más del tema. Sólo se remitió a un tuit que también esperó hasta esta noche para escribir. «De esto es de lo que no se quieren hacer cargo. Presidente, no busque culpables fuera de su propio Gobierno«, afirmó y acompañó con un gráfico en el que compara el crecimiento de la deuda pública en dólares con la fuga de capitales más intereses que, según el Frente de Todos, en 2019 alcanza 107.525 millones y 106.779 millones, respectivamente.

El principal candidato opositor mantuvo diversas reuniones durante el día. Almorzó y tomó café con Sergio Massa, con quien analizó números de la provincia de Buenos Aires y también los próximos viajes a provincias como Córdoba y Misiones donde esperan subir el caudal de votos. Massa llegaba de José C. Paz, donde retomó la campaña y Fernández conversó luego de algo de lo que charló con el candidato a diputado nacional con el senador cordobés Carlos Caserio. También pasaron por su oficina Martín Insaurralde y Juan De Jesús, intendentes de Lomas de Zamora y del Partido de la Costa que están en la mesa chica de la campaña contra María Eugenia Vidal.

Durante todo el día llegaron consultas a la calle México sobre el contenido de la reunión de una hora y media el lunes a la noche entre Fernández, Guillermo Nielsen, Cecilia Todesca y Santiago Cafiero con la misión del FMI integrada por Alejandro Werner, Roberto Cardarelli y Trevor Alleyne.

En el entorno del candidato insistieron con que los delegados mencionaron la preocupación sobre el «vacío de poder» en Argentina. Sin embargo, aseguraron que Fernández no lo interpretó en los términos de lo que ese comentario significaría para los argentinos si no que lo equiparó al llamado «síndrome del pato rengo». Ni siquiera, insistieron, le llamó la atención al candidato ya que de lo que hablaban en la charla era de la situación que se da entre las elecciones PASO del 11 de agosto y las generales del 27 de octubre con un presidente que tiene el poder institucional y un candidato que tiene el poder de los votos. «En ningún momento se mencionó la posibilidad del adelantamiento de elecciones», descartaron de plano todas las fuentes consultadas por Infobae. Es más, también indicaron que no se habló de inestabilidad de ningún tipo.

En ese marco, evaluaron como «muy positiva» la conversación en el Frente de Todos y enumeraron como la inflación y el futuro vínculo entre el candidato si es electo presidente.

Incluso aseguraron dos cosas: la primera que no se habló de un pedido de un préstamo a China y que tampoco se le pidió opinión a Fernández sobre el próximo desembolso aunque desde hace tiempo el candidato reclama que no se siga enviando dinero a la Argentina cuando se gasta en forma «compulsiva».

En una parte del diálogo entre la misión («no de revisión», aclaraban con firmeza) y Fernández, el candidato manifestó lo mismo que ha dicho en varias entrevistas, que «la inflación no tiene origen monetario». Según la versión del Frente de Todos, el propio Cardarelli habría asentido y habría manifestado estar al tanto de la situación de la industria de panificación. Fernández le dio otros ejemplos de concentración empresarial como el de la industria láctea y otros alimentos.

Pero, lejos de demonizar al FMI, el candidato les habría pedido algo así como que el día que llegue a la Presidencia «me ayuden» y le habría propuesto trabajar «juntos».

Dicen que cuando Fernández se fue de la UMET, la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo, calificó a la charla como «buenísima».  Y que para una futura renegociación anota los antecedentes de los últimos meses. Tanto en la reunión de junio como en la de esta semana planteó que se incumple del artículo sexto de la Carta de creación del FMI y que la plata que envían se pierde.

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