El panorama político tras la renuncia de PPK

¿Quién gana y quién pierde con la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski?

En las sumas y restas, el bloque de Keiko Fujimori sale ganando. Se vuelve a fortalecer porque la principal víctima de este reacomodo va a ser la facción de Kenji Fujimori, que buscaba retar a Fuerza Popular. Keiko Fujimori ha equilibrado fuerzas. Quienes pierden son Pedro Pablo Kuczynski, su entorno, Peruanos por el Kambio y, sobre todo, esta suerte de argolla tecnócrata. Es el momento de mayor desprestigio de la tecnocracia cuando, antes, era siempre asociada a aspectos positivos.
Carlos Meléndez – Politólogo

Quien gana, aunque solo en el corto plazo, es Keiko Fujimori. Gana en la disputa de poder con su hermano Kenji, pero en el largo plazo, por lo sucedido en los últimos meses de esta crisis política, queda como una lideresa sin respeto a las instituciones y poco democrática. El que ya aceptó que perdió, aunque no en buenos términos, es Pedro Pablo Kuczynski y lo que queda de Peruanos por el Kambio. De la misma forma, Kenji Fujimori queda muy debilitado en su pugna con Fuerza Popular.
Paula Muñoz – Profesora de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad del Pacífico

En general, el país y toda la élite política pierden con esta situación. Que hayamos llegado a esto, cuando al inicio del gobierno nada permitía presagiar un final así, responde a una mezcla de responsabilidades de diferentes sectores. Incluso el fujimorismo sale golpeado porque se ha dividido. Kenji Fujimori dejó la bancada y sigue contando con el apoyo de su padre. En este momento está en segundo plano, pero en el largo plazo esta lucha de poderes también afectará a Fuerza Popular.
Martín Tanaka – Politólogo

2.  ¿La dimisión del jefe del Estado soluciona la crisis que ya atravesaba el país o la profundiza?

La crisis política en el Perú es una crisis profunda. En esta, la renuncia de Kuczynski representa un espejismo, una especie de tregua. Él ya no será un elemento que defina si se profundiza o no la crisis, pero lo que queda es un Poder Legislativo golpeado, en su más bajo nivel de popularidad, y una opinión pública desafecta. Hay gente contenta porque “se recupera gobernabilidad”, pero los problemas siguen ahí. Lo que siga será resultado de una carambola.
Carlos Meléndez – Politólogo

Si el presidente se negaba a renunciar, se hubiesen crispado más los ánimos. Esta es una salida, una oportunidad ante la crisis. Pero la solución a mediano plazo no dependerá mucho del liderazgo o convocatoria de Martín Vizcarra, sino de su capacidad para marcar un gobierno con imagen propia. Alejarse del estilo de gobierno y de la agenda de su predecesor. Es una oportunidad que veremos si fue aprovechada recién con las primeras acciones de Vizcarra para formar su Gabinete.
Paula Muñoz – Profesora de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad del Pacífico

Hemos llegado al fondo de esta crisis política. La gran diferencia con otros momentos similares es que el pésimo manejo político de Pedro Pablo Kuczynski finalmente lo llevó a enemistarse con todo el mundo. Su renuncia no es más que la constatación de una enorme soledad. No le quedaba otra salida. Eso sí: todos los problemas de debilidad institucional, del conflicto Ejecutivo-Congreso y el aislamiento del gobierno continúan ahí. Estamos en la misma situación de vulnerabilidad.
Martín Tanaka – Politólogo

3. ¿Martín Vizcarra asumirá la presidencia en un escenario en el cual podría gobernar?

Martín Vizcarra va a ser un presidente incluso más débil que PPK. No tiene un entorno social ni político de referencia. Entonces, lo que le queda es convertir esa deficiencia en una virtud; ganarse todos los días la legitimidad para llegar al 2021. Debe empezar retomando lo mejor de este gobierno: el fortalecimiento de la relación con los gobiernos regionales. Como provinciano, puede convertirlo en su símbolo de gobernabilidad. Ese puede ser su pilar. Tiene que construir su nueva marca.
Carlos Meléndez – Politólogo

Las posibilidades que tendrá Martín Vizcarra para gobernar son inciertas. Por ejemplo, la relación con el Congreso ya no solo dependerá del gobierno sino también de cómo se reacomoden las fuerzas en el Parlamento. A Fuerza Popular no le conviene seguir presentándose como una fuerza obstruccionista. En ese sentido, será clave la elección del nuevo primer ministro. Una figura que no genere rechazo en ningún sector y que pueda convocar a diferentes personalidades.
Paula Muñoz – Profesora de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad del Pacífico

Martín Vizcarra tiene que aprender la lección que le deja la caída del presidente Kuczynski. Necesita construir una base lo suficientemente estable de respaldo para poder gobernar. Cometería un error si cree que no chocar con nadie es la forma de completar el período presidencial hasta el 2021. El caso de Valentín Paniagua, quien llegó al poder con una extrema debilidad y se hizo fuerte al entender cuál debía ser su agenda, es un buen ejemplo en el cual puede mirarse.
Martín Tanaka – Politólogo

4. ¿Qué rol jugará la todavía bancada oficialista en el gobierno del nuevo mandatario?

El nuevo gobierno necesitará ser uno plural. La única forma de tener mayor oxígeno político es esa. Y para tener un Gabinete potente necesitará gente de izquierda o de derecha, pero también a quienes apoyaron a Pedro Pablo Kuczynski. Lo peor que puede hacer Vizcarra es convertir al oficialismo en su oposición. Debería rescatar lo bueno de este gobierno porque, finalmente, también es parte de él. Lo incierto es cuánta ascendencia podrá tener el nuevo presidente frente a los miembros de la bancada oficialista.
Carlos Meléndez – Politólogo

La bancada oficialista va a tener un rol disminuido, marginal, pero a la vez será la pieza clave sobre la cual debería construirse la coalición de fuerzas. A Martín Vizcarra no le conviene pelearse con sus congresistas. Puede separarse de su estilo, más aun ante la victimización ensayada por el oficialismo sobre los videos de compra de votos, pero no puede atacarlos. Este es un nuevo gobierno. Su futuro va a depender mucho de la capacidad de liderazgo y muñeca política tanto de Vizcarra como de su círculo de confianza.
Paula Muñoz – Profesora de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad del Pacífico

Dentro de la política de alianzas en la que deberá pensar, el punto de partida debe ser su grupo de viejos compañeros. Aunque deberá ir mucho más allá. Este no le alcanzó a Kuczynski y mucho menos le va a alcanzar a Vizcarra. Tendrá que apelar a personalidades de mucho peso e identificadas con la agenda de cambios que sale de esta coyuntura. La profundidad y la gravedad de la situación, paradójicamente, le pueden dar cierto aire. Nadie quiere aparecer tumbándose a un presidente que recién asume.
Martín Tanaka – Politólogo

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