Denunció violencia contra su hijo y terminó imputada

Una madre separada reclamó justicia por su hijo, de quien asegura que su padre se lo entregó con golpes en dos oportunidades, e inclusive recibió una agresión física cuando el mismo le pegó en la panza durante la gestación, pero todas las denuncias presentadas recibieron un tratamiento exprés y fueron cerradas por el Ministerio Público Fiscal, con resultado similar en las actuaciones iniciadas en el Juzgado del Menor y la Familia. Como paradoja, el pasado 8 de marzo, el Día de la Mujer, la imputaron por “impedimento de contacto”.

La historia de Flavia Pérez Mónaco comenzó hace poco más de un año, cuando denunció a su expareja por un hecho de agresión. Regresó al hogar y cuando el niño tenía tres meses se fue con lo puesto de la casa que compartían, luego de que el hombre partiera la bañera del niño en otro supuesto hecho de violencia familiar.

Luego de separada, se estableció un régimen de visitas, pero a los tres meses el niño fue devuelto con un golpe en la cabeza y marcas en las manos, lesiones que fueron certificadas por médicos, pero la causa fue cerrada y su abogada presentó oposición, por lo que el TIP acaba de determinar que se vuelva a investigar.

A mediados de febrero la criatura volvió a aparecer golpeada, otra vez con lesiones certificadas, pero el MPF volvió a cerrar la causa en pocos días. A su abogada le manifestaron que se trata de una “disputa familiar”, pero al parecer ningún operador judicial pone en el centro de su atención las lesiones de la criatura, sea quien fuere responsable de los dos progenitores.

Sin respuestas de la Justicia, la madre optó por no entregar a su niño y el 8 de marzo pasado, Día de la Mujer, la convocaron a declarar “en calidad de imputada” por “impedimento de contacto” y le advirtieron que cada vez que no entregue al chico le cobrarán una multa de 2.000 pesos. Mientras tanto, desde el Juzgado del Menor y la Familia no le responden el pedido de supervisión de profesionales mientras el pequeño está con su padre.

Lesiones

Flavia Pérez Mónaco contó que en la primera denuncia se constató “un golpe en la mollera de cuatro centímetros por un centímetro. El padre me lo devolvió con vinagre en la cabeza y tapada con su gorro. Tuvo también marcas en las dos manos y estaba dormido”.

Como advirtió las lesiones cuando el niño despertó llorando horas más tarde, la franja horaria que determinaron los médicos sobre el origen de las heridas arrojó que pudieron ocasionarse mientras estuvo con el padre o luego. Quizás por eso el hombre luego la denunció a ella como responsable de los golpes.

“El Ministerio Público Fiscal me cerró la causa, nosotros presentamos la oposición y en este momento está en el Tribunal de Impugnación Penal, que acaba de reabrirla para que se vuelva a investigar”, contó Pérez Mónaco.

Y agregó que “el 9 de febrero mi nene vuelve a aparecer golpeado. Esta vez me lo devuelve golpeado paralelo a las cejas y otro perpendicular que cubre toda la mejilla izquierda, y otro golpe en el pecho del lado derecho”.

A contramano de lo que haría cualquier madre en esa situación, pero por lo sucedido con la anterior causa, la madre dijo que esa vez “lo llevé primero a la Policía, la Policía me acompañó al hospital y ahí le sacaron las placas. Presenté la denuncia penal y el 6 de marzo me llega que la habían caratulado como ‘lesiones leves’, ni siquiera agravadas por el vínculo, y me comunican que me cerraron la causa”.

Y lamentó que “yo todavía no terminé de hacerle los controles médicos a mi hijo y ya me cerraron la causa”. Indicó que un par de días después al niño se le hizo un fondo de ojo donde le detectaron “un derrame en la parte posterior”, mientras que el profesional le advirtió que el chico “no puede recibir más golpes”.

Derechos

Mientras la madre asegura que su hijo en el último tiempo presenta actitudes que no son propias de una criatura de un año, advierte que en el Juzgado del Menor y la Familia sus demandas tienen un destino similar que en la Justicia Penal.

“Necesito la protección de mi hijo porque sus derechos están siendo violados y el Juzgado Nº 2 evidentemente está mirando para el costado”, señaló. Y consideró que “para la asesora de Menores parece que el único derecho que le importa es que se reanude el régimen comunicacional, sin darle la protección que necesita mi hijo cada vez que se lo lleva el padre”.

Aseguró que “tengo grabaciones, testigos, muchas denuncias desde junio del año pasado por violencia familiar y de género, pero me cerraron todas las causas. Nunca me llamaron a declarar y ahora me citan como imputada”, lamentó.
“Mi hijo viene siendo golpeado desde que estaba en la panza, cuando el padre me golpeó y presenté denuncia con audios de un teléfono, con testigos, pero nunca me llamaron y cerraron también esa causa”, recordó. Y concluyó: “Ya no sé más qué hacer, necesito que el asesor del Menor se ponga a hacer algo, que es defender los derechos del niño”.

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